viernes, 26 de agosto de 2016

Opción

Una opción es la posible elección de realizar algo. Antes de tomar una decisión la valoramos, analizamos los aspectos positivos y los negativos. Tras el análisis elegimos una opción u otra.
El hecho de que exista una opción, implica a su vez que existe la contraria. Así, elegir algo significa que puede no elegirse. Esto quiere decir que la idea de libertad se encuentra implícita en la idea que aquí se analiza.

La libertad es analizable desde planteamientos muy distintos. Sin embargo, uno de ellos tiene una dimensión relativamente simple: la elección. Permanentemente estamos decidiendo, cosas banales y a veces muy importantes. Y la elección es siempre un ejercicio de libertad. Hay un componente de duda, de indecisión e incluso de temor ante el momento de tomar partido por algo o su contrario. Estas ideas ( elección, decisión y libertad ) están estrechamente ligadas al concepto de opción.
Cada opción es un riesgo. Cuando pasa el tiempo podemos valorar el acierto o el desacierto de nuestras decisiones, pero ya están tomadas y es preferible asumirlas. De alguna manera, la peor opción es la indecisión, es decir, no optar por nada concreto. Sin embargo, esta posibilidad también representa otra opción. Así, no hacer nada es otra manera de hacer algo. Esta circunstancia es una paradoja.
Cuando se presenta la posibilidad de realizar algo o no hacerlo, se dice que es opcional. Y cuando consideramos que es inútil esforzarse por algo porque el éxito es muy improbable, se dice que no hay opciones ( no había ninguna opción de victoria, faltaban dos minutos para acabar el partido y perdíamos por 6 a 0 ).

Aunque el uso de la palabra opción se refiera a la libertad de elección, hay un ámbito del conocimiento que se dedica a medir con precisión las opciones: el cálculo de probabilidades. Esta rama de las matemáticas es de gran utilidad en todo tipo de facetas: apuestas deportivas, inversiones en bolsa o previsiones meteorológicas. En todas estas actividades hay la necesidad de conocer lo más aproximadamente posible lo que va a ocurrir. De alguna manera, con cálculos o sin ellos, estamos decidiendo permanentemente. El lector que se encuentra leyendo este texto ha decidido hacerlo por algún motivo y el que esto escribe espera que la opción elegida haya sido provechosa.

Posibilidad

Una posibilidad es la opción de que pueda ocurrir algo. Hay cosas que sabemos que van a ocurrir, tenemos la certeza de que ciertos fenómenos sucederán en unas determinadas circunstancias.


Si dejamos caer un objeto de nuestras manos, caerá al suelo con absoluta seguridad y lo sabemos porque así lo dice la ley de la gravedad y hasta ahora no se ha dado ningún caso que la contradiga. También se tiene la certeza de que ciertas cosas no van a ocurrir (un animal no se convertirá en un objeto). Entre lo que sí va a suceder y lo que no va a ocurrir, hay una idea intermedia: la posibilidad de que ocurra.

La posibilidad de algo expresa incertidumbre y duda. No sabemos si sucederá o no y por este motivo tenemos la tendencia a valorar las opciones. Se trata de una estimación aproximada, intuitiva. Si queremos saber con precisión cuáles son las posibilidades de un fenómeno, es factible su cálculo y de ello se ocupa una de las ramas de las matemáticas, el cálculo de probabilidades. La idea general es sencilla: dividir el número de casos posibles entre los casos favorables. Así, si calculáramos las posibilidades de ganar un premio de lotería, se dividiría el número de billetes de lotería (por ejemplo 10.000) entre la cantidad de billetes que hemos comprado (por ejemplo 1 ). En este caso, las posibilidades de ser premiados serían una entre 10000. El estudio de las probabilidades puede ser extremadamente complejo y con variables diversas, pero el concepto es siempre calcular algo, saber matemáticamente cuántas veces se dará la circunstancia que se pretenda medir.

En la medida en que muchas cosas son medibles, es viable calcular sus posibilidades. Y eso es precisamente lo que hacemos en muchas circunstancias. Si hacemos una apuesta deportiva, tiene sentido cuantificar que probabilidad tenemos de ganar o perder. Al consultar las noticias sobre el tiempo, estamos sopesando unas posibilidades, normalmente que llueva o que no.
La ciencia ha avanzado espectacularmente en los últimos siglos. Una de sus pretensiones es predecir con la mayor seguridad posible los acontecimientos futuros. En la mayoría de casos la predicción no es absoluta, sino que tiene una expresión probabilística, un número determinado de posibilidades. Esto puede parecer insuficiente, pero si lo pensamos bien es un gran avance, ya que saber un porcentaje de posibilidades es muy útil para tomar decisiones.


¿Que es pensar?

El pensamiento es la actividad cerebral que se traduce en ideas que, a su vez, son el resultado de la interacción del individuo con su entorno.

Pensar es una actividad intelectual compleja, hasta el punto que se conoce parcialmente cómo lo hacemos pero no en su totalidad.
Hay muchas maneras de entender lo que significa pensar. Desde un punto de vista orgánico y funcional, el cerebro es el órgano que realiza esta actividad. Y se lleva a término por la interacción y el contacto entre las neuronas ( la sinapsis ) y la intervención de los neurotransmisores, las sustancias químicas que intervienen en los procesos relacionados con el conocimiento.
Antes de que se tuviera información sobre los mecanismos cerebrales, la valoración que se hacía sobre el pensamiento era de tipo filosófico. Todavía en la actualidad los filósofos siguen analizando qué significa pensar. Para algunos, es un mecanismo basado en la experiencia. Para otros, la razón humana tiene sus propias reglas. También hay pensadores que intentan explicar el pensamiento como una síntesis entre la información de tipo empírico y las estructuras mentales de la razón. Desde un punto de vista filosófico, se subraya que el pensamiento humano tiene una característica singular: la abstracción. Esto significa, que somos capaces de extraer de la realidad unas ideas que propiamente no existen en ninguna parte ( por ejemplo, no existe algo concreto que sea la gravedad, la materia o las ideas ).

Otra perspectiva posible sobre lo que es pensar es la que presenta la inteligencia artificial, en la que unas máquinas ( por ejemplo, la supercomputadora especializada en ajedrez, Deep Blue ) reproducen los procesos intelectuales humanos pero con una capacidad muy superior en algunos aspectos, sobre todo en el almacenamiento de información.
Se puede hablar también de las distintas maneras de pensar: de forma creativa. matemática o conceptual. También hay un pensamiento delirante, enfermizo o el que tenemos en los sueños. Incluso se habla de la posibilidad de conocer en un futuro próximo el contenido del pensamiento humano ( en el mundo de la magia se habla de mentalismo ).

La actividad de pensar se puede proyectar hacia uno mismo y es lo que se denomina como ensimismamiento. Dicho con otras palabras, sería pensar en nuestros pensamientos.


Por último, vale la pena recordar que el hecho de pensar expresa una paradoja, porque al pensar conocemos la realidad que nos rodea pero no conocemos con exactitud cómo somos capaces de pensar.